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22-06-2026
Del 23 al 26 de junio se celebra en Ginebra un importante debate internacional sobre la circularidad global de los textiles, donde los países signatarios del Convenio de Basilea evalúan la situación actual de la gestión de residuos textiles.
El Convenio de Basilea regula el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos. Si bien los textiles se clasifican actualmente como no peligrosos y, en gran medida, quedan fuera de su ámbito de aplicación, las propuestas en debate esta semana en Ginebra podrían modificar significativamente este enfoque.
La preocupación por el impacto ambiental de los textiles usados en el Sur Global ha dado lugar a diversas propuestas para clasificar ciertas categorías de textiles usados como peligrosos o como residuos que requieren una “consideración especial”.
Este cambio supondría que los textiles usados deberían someterse a procedimientos de consentimiento fundamentado previo, lo que representaría una carga administrativa y financiera considerable para los gestores.
La posición de Humana en torno a este posible cambio coincide con la del Bureau of International Recycling (BIR), del que formamos parte, recogida en este documento de posicionamiento.
Reaprovechamiento de la ropa usada
La cadena de valor de los textiles posconsumo, altamente globalizada, desempeña un papel fundamental en el reaprovechamiento de ropa usada y en su reintroducción en el ciclo productivo, reduciendo el volumen de residuos y favoreciendo su transformación en nuevos recursos.
Por ello, desde Humana destacamos la necesidad imperiosa de prolongar el ciclo de vida de los textiles, promoviendo un consumo alineado con los límites planetarios e impulsando una economía circular para el textil.
Por lo tanto, instamos a las partes del Convenio de Basilea a tener en cuenta en sus deliberaciones y posibles decisiones las evidencias y estudios que avalan las ventajas de un mercado global para el textil usado y de la reutilización en el hemisferio sur.
Existen varios estudios que indican que al menos el 95% de la ropa usada importada en países como Kenia, Uganda, Tanzania, Ghana y Guatemala es reutilizada.
Es esencial, además, que los daños ambientales de la generación de residuos textiles se aborden en su origen, sin obstaculizar los flujos circulares que contribuyen a mitigarlos.
Aquí puedes leer el documento de posicionamiento.
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