Las tiendas de moda sostenible, protagonistas de la Semana Europea de la Prevención de Residuos

12-11-2022

“Cambia tu forma de usar y comprar ropa” es el lema escogido por Humana para participar en la Semana Europea de la Prevención de Residuos. Es una acción que se desarrollará principalmente en las tiendas de moda sostenible de la entidad, y que consiste en sensibilizar a la ciudadanía sobre la importancia de la sostenibilidad y una gestión segura y transparente de las prendas y calzado que ya no utilizamos.

El objetivo de la Semana Europea de la Prevención de Residuos, que recibe el apoyo del programa LIFE+ de la Comisión Europea y se celebra del 19 al 27 de noviembre, es organizar acciones de sensibilización sobre la prevención de residuos durante una misma semana y en todo Europa.

La edición de 2022 se centra en el textil para destacar el fuerte impacto que tiene en nuestro planeta, pero, sobre todo, para inspirar acciones que aporten más circularidad a este sector. Esta 14ª edición de la Semana tiene como lema genérico: “Textiles circulares y sostenibles. ¡Los residuos están pasados de moda!”.

Un sector relevante para la economía europea

Desde la organización de la Semana recuerdan que el textil es un sector relevante para la economía de la UE, en términos de facturación, empleo y trabajadores. En 2019, los europeos gastamos una media de 600 euros en ropa, 150 en calzado y 70 en textiles para el hogar (esta cifra disminuyó en 2020 debido a la pandemia de Covid19 y las restricciones impuestas).

En España, cada ciudadano se deshace de entre 20 y 30 kg de textil anualmente. Según los informes más recientes, se genera anualmente más de un millón de toneladas de residuos textiles, pero únicamente se recogen 110.000 toneladas para promover su reutilización o reciclado. El resto acaba en contenedores que no son de ropa.

Ante este escenario, las acciones que se impulsan en la Semana Europea de la Prevención de Residuos quieren concienciar sobre “el enorme papel que desempeña el sector textil en los cambios climáticos y sobre cómo cada uno de nosotros puede contribuir a reducir los residuos producidos por este sector”.

“No sólo los ciudadanos, como consumidores, pueden incidir en ello, por ejemplo, cambiando su forma de usar y comprar la ropa. Las autoridades públicas, las empresas privadas y las ONG pueden ser protagonistas en la transición hacia una industria textil más circular, promoviendo, apoyando y orientando nuevas soluciones de producción, uso, eliminación y reutilización del textil”, afirman desde la organización del evento.

La campaña de Humana: “Cambia tu forma de usar y comprar ropa”

Humana impulsa un conjunto de actividades para concienciar sobre la seguridad y la transparencia de la gestión que lleva a cabo en el ámbito del textil usado. La campaña “Cambia tu forma de usar y comprar ropa” pretende aumentar el número de clientes que adquieren hábitos sostenibles en relación a la ropa usada. Aquellos que quieran deshacerse de ella, pueden hacerlo en óptimas condiciones de seguridad y con la confianza de que sus prendas seguirán un proceso de gestión transparente. Al mismo tiempo, vemos cómo se incrementa el número de clientes que apuestan por la moda sostenible en las tiendas de ropa de segunda mano.

Con la etiqueta #YoDonoEnHumana, la entidad anima a incrementar las donaciones de ropa en sus establecimientos, donde cuenta con un contenedor en su interior.

Estrategia de la UE para los textiles

Desde la Comisión Europea se trabaja con una Estrategia global de la UE para los textiles, con medidas para potenciar el porcentaje de recogida selectiva, de reutilización y de reciclaje de los textiles. En España el nivel de recogida selectiva de los residuos textiles apenas llega al 12%. Una cifra alarmantemente baja, sobre todo teniendo en cuenta que la reutilización y el reciclado del textil contribuyen al ahorro de recursos, la protección del medio ambiente y la lucha contra el cambio climático. Reducen los residuos en los depósitos controlados y en las plantas incineradoras y, por consiguiente, la emisión de gases de efecto invernadero.

Y es que la industria textil y de la confección es uno de los sectores más contaminantes, junto con la vivienda, el transporte y la alimentación. Esto se debe al fuerte impacto que tiene en el uso de la tierra, la contaminación del agua e incluso las emisiones de efecto invernadero. Este sector tiene un alto impacto ambiental y social en todas las fases: desde la producción, pasando por la distribución, el uso y el post-uso (recogida, clasificación, reciclaje y gestión final de los residuos, que la mayoría de las veces está relacionada con la incineración y los vertederos).

El sector textil y de la confección es la cuarta categoría de mayor presión en cuanto al uso de materias primas y agua. Por ejemplo, producir unos pantalones tejanos requiere 7.000 litros de agua y una camiseta necesita 2.700 litros, lo que equivale al consumo de agua potable de una persona en 2,5 años.

Emisiones de CO2 a la hora de producir textiles

El proceso de producción genera de 15 a 35 toneladas de CO2 equivalente por tonelada de textil producido. La cadena de valor ascendente de la ropa, el calzado y los textiles para el hogar que se consumen en la UE es la quinta categoría con mayor presión de emisiones de gases de efecto invernadero.

Los impactos ambientales en la fase de producción también están relacionados con el cultivo y la producción de fibras naturales (algodón, cáñamo y lino) en cuanto al uso de la tierra y el agua, los fertilizantes y los pesticidas; pero también con la producción de fibras sintéticas (poliéster y elastano) en relación con el uso de energía y materias primas químicas.

Además de este efecto medioambiental, la producción está vinculada a repercusiones sociales en términos de salarios, condiciones de trabajo y entorno laboral en las fábricas textiles.

El uso y el mantenimiento hace referencia a cuando el textil se compra y llega a los consumidores (sin tener en cuenta toda la fase de transporte) requiere el uso de energía y agua, pero también de detergentes. A través del lavado, se emiten productos químicos y microfibras a las aguas residuales. Cuando se lavan, los textiles son responsables del 35% de los microplásticos primarios en el océano, lo que equivale a 50.000 millones de botellas de plástico.

Respecto al post-consumo, según un estudio de la Federación Humana People to People, por cada kg de ropa recuperado y no conducido a un centro de tratamiento de residuos para su incineración o disposición final, se evita la emisión de 6,1 kg de CO2. Humana recuperó el año pasado 18.313 toneladas en España, con lo que evitó la emisión de 111.700 toneladas de CO2.

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